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Erase una vez...

Una tarde del otoño de 1985, apareció ante mí Europa en forma de alumno de intercambio. Un compañero de clase nos presentaba a un chaval inglés que había venido a vivir a su casa y a estudiar a nuestro instituto durante un trimestre.
Recuerdo que me pareció un sueño apasionante e … inalcanzable. Mi familia no podía permitirse tal dispendio y desde luego, aunque hubiera habido posibilidad de becas, no me imaginaba a un inglés en mi casa cenando noche sí, noche también, tortilla de patatas.
Han pasado más de veinte años de aquello y este otoño, por fin, puedo hacer realidad aquel sueño, en forma de proyecto Comenius. Ahora que disfruto de un destino definitivo como maestro de educación física en Náquera, puedo plantearme objetivos a medio y largo plazo y las posibilidades de participación en proyectos educativos conjuntos que ofrece la Comisión Europea con otros países de la unión suponen una oportunidad que no quiero dejar escapar por más tiempo.
El primer paso ha sido lanzar la propuesta de participar en alguna acción educativa de la Comisión a los miembros del claustro de maestros de mi centro. Después de contar con su apoyo y aprobación, el segundo paso ha consistido en la inscripción en el portal etwining. El tercer paso, previa presentación de la idea del proyecto, será la búsqueda de socios. A continuación, crearemos el proyecto formalmente y por fin, si todo va bien, lo pondremos en práctica a principios del curso 09/10.
He aprovechado los días de vacaciones de Navidad para hacerme un regalo personal: la inscripción en etwining. El regalo ha sido aún mayor de lo que pensaba cuando he empezado a recibir mensajes de otros miembros del portal. Reconozco que me he emocionado al ver que gentes de sitios tan distintos como el Reino Unido, Rumania, Grecia o Turquia han considerado atractiva mi propuesta de proyecto de Intercambio de Juegos y Deportes Tradicionales.
En unos días volveré al colegio con una sonrisa de oreja a oreja y pondré al corriente de las novedades a mis compañeros de claustro. Comienza un nuevo año donde los sueños pueden hacerse realidad.

Juan Dols
CP Emilio Lluch de Náquera (Valencia, España)